jueves, 30 de agosto de 2012

DUDAS RESPECTO DE ALGUNOS TEXTOS BÍBLICOS

Ciertamente cuando leo en la Biblia cosas como: "El Señor te bendiga y te guarde, ilumine su rostro sobre tí y te conceda la paz" (Num 6, 22-27), no me quedan dudas de que esa bendición fue inspirada por Dios mismo a Moisés. Pero cuando leo el capítulo 34 del Génesis, me repugna en su totalidad la actuación del pueblo de Jacob y me es imposible pensar que actos como esos, llenos de disimulo, engaño y terrible violencia, sean cosas del agrado de Dios.

El Libro de Urantia nos explica que no todo lo que aparece en la Biblia es inspirado por Dios. Que sí hay mensajes divinos plasmados en muchos libros y párrafos, pero que otros son solamente recuentos de hechos del pueblo como tal, de la historia humana de Israel, marcada por motivaciones del orgullo, la soberbia, la perversidad...


lunes, 27 de agosto de 2012

RESPECTO DE 'NUEVAS REVELACIONES'

Se nota inquietud alrededor de temas esotéricos, en particular de la posible aparición de 'nuevas revelaciones' para la humanidad, recibidas por medio de personas que han sido contactadas por seres de diversas procedencias del cosmos, quienes se han identificado como encargados de ayudar a los habitantes de Urantia para que logremos avanzar hacia Dios y protegernos de los peligros provenientes de los agentes del mal.

Personalmente no deseo invertir tiempo ni esfuerzo en estudiar y tratar de comprender esos mensajes. El estudio del Libro de Urantia llena todo mi tiempo y me proporciona cada vez nuevos motivos para pensar, para afirmar mi fe y para acrecentar mi confianza en el amor infinito de Dios Nuestro Padre, quien proveerá para todos sus hijos de buena voluntad, la luz y la fuerza necesarias para superar los obstáculos que se nos presenten cada día de nuestra vida mortal y de todo nuestro camino posterior hasta que, finalmente, lleguemos ante Él como personas totalmente espiritualizadas y plenas de perfección en nuestra finitud, así como Él es perfecto en su infinitud.




miércoles, 22 de agosto de 2012

LOS MEDIOS DE DIFUSIÓN DE LA VERDAD

Los medios de comunicación social no parecen muy inclinados a difundir las enseñanzas del Libro de Urantia por sí mismas. Buscan una agrupación con símbolos y ritos sagrados, con obligaciones, jerarquías y templos: algo concreto que pueda desplegar noticias con más o menos espectacularidad. Lo espiritual e interior no atrae al gran público.

Sabemos que ese camino propagandístico no coincide con el que nos muestran los autores de los escritos de Urantia. Es la comunicación directa, interpersonal y fraternal de los creyentes entre sí, y de cada uno con quienes le rodean,  la mejor vía de difusión de esa verdad liberadora que vamos comprendiendo y que deseamos comunicar a otros.

Leamos atentamente, pensemos en el contenido de lo que hemos leído, comentémoslo con otros lectores y, cada vez que sea propicia la ocasión, divulguemos lo que vamos entendiendo en círculos más amplios. No perdamos la fe en la fuerza de la Verdad y en la ayuda poderosa de esa fracción de Dios que reside en la mente de quienes nos escuchan, para que crezca el número de personas que involucren en sus vidas las enseñanzas liberadoras.

martes, 7 de agosto de 2012

ENSEÑANZAS PARA TODOS

Tratando de encontrar caminos para hacer llegar a muchos las enseñanzas del Libro de Urantia, nos encontramos con que prácticamente no parecen existir posibilidades reales. Proliferan los predicadores y se crean nuevas iglesias, y la gente del común, la gente que no acostumbra leer ni pensar a fondo, pasa con curiosidad de una agrupación a otra buscando, cada uno, algo que le guste.

 ¿Cómo debemos actuar para que las enseñanzas liberadoras que recibimos puedan llegar a los más pobres, a los menos afortunados en materia de educación, a quienes no tienen acceso, porque no lo han llegado a desear siquiera, a los medios de comunicación especiales, aparte de la televisión y la radio comerciales?

Jesús, la víspera de su muerte, nos dió su mandamiento nuevo:  que en la comunidad de los creyentes nos amemos unos a otros como Él nos amó. Así el mundo sabrá que somos sus discípulos. Este es el camino que tenemos marcado. Tratemos de seguirlo, compartiendo la fe que nos ilumina con esa motivación espontánea y alegre y llena de afecto, para que quienes buscan las verdaderas enseñanzas de nuestro Creador, se sientan atraídos hacia la Verdad que así nos une. En cuanto vayan llegando, compartamos con ellos el mismo amor y con paciencia ayudémosles a iniciar su propio aprendizaje. Poco a poco la verdad se abrirá paso y llegará a cada hombre o mujer deseoso de encontrar a Dios.